La estadistica es terrible: 19 por ciento (casi uno de cada cinco) de los muertos en accidentes de tránsito en la Argentina tiene entre 16 y 24 años. Son unas 1500 vidas jóvenes que terminan trágicamente.
Este blog apoya la campaña de Luchemos por la Vida (www.luchemos.org.ar) para combatir este flagelo, por eso hoy reproduce el siguiente informe de esa organización:
Adolescentes al volante
Cuando como padre o madre tenga que decidir si autoriza a su hijo a conducir un vehículo, procure dejar de lado los ejemplos de sus vecinos o amigos. La influencia del entorno puede no ser buena consejera. Piense y evalúe la realidad del medio, del sistema del tránsito y las características de su hija o hijo.
Tenga en cuenta lo siguiente:
1) Los jóvenes al volante corren peligro. Los más jóvenes (menores de 25 años) se accidentan tres veces más que los mayores, son causantes de la mayoría de los accidentes que sufren, y mueren más por esta causa que por cualquier tipo de enfermedad.
2) El tránsito de la Argentina es de alto riesgo. Tenga en cuenta que el tránsito es un sistema conformado por cada uno de los que se mueven en la vía pública, en interdependencia los unos de los otros. Cuando piense en su hijo/a conductor/a, no pierda de vista el riesgo que implicarán los que compartan el sistema con él o ella.
3) Cada joven es una persona única y diferente; así como su preciada vida, que es única e irrepetible. Procure evaluar las posibilidades de su hijo/a para ser un conductor seguro:
- Personalidad, por ejemplo si es impulsivo, inestable, irascible o agresivo mejor decir "no, porque te quiero".
- Responsabilidad y madurez en su manejo en situaciones cotidianas, como estudio y trabajo.
- Actitud ante el riesgo. Si suele exponerse o verse "casualmente" envuelto en situaciones peligrosas, abstenerse de autorizarlo.
- Grado de independencia respecto del grupo de pares. Un ejemplo típico de dependencia preocupante es el de los chicos que siempre se apoyan en sus amigos para decidir qué hacer o a dónde ir, comentan que hacen algo, aunque no quieren porque los demás lo deciden y se muestran angustiados cuando se ven obligados, por circunstancias ajenas a ellos, a hacer algo distinto.
- Antecedentes de accidentes o incidentes, en especial de carácter violento.
- Actitud frente a la autoridad.
4) 17 años es la edad mínima, no la obligatgoria para conducir autos. Hasta los 21 años su hijo/a necesita su autorización para gestionar su licencia para conducir. Use esta atribución con responsabilidad para bien de su hijo.
5) Se puede volver atrás con la autorización, no así con los daños de un accidente. Aunque Ud. haya autorizado a su hijo/a para obtener su licencia, si su comportamiento como conductor es peligroso, Ud. puede presentarse y pedir la revocación de la misma. De todas maneras, no olvide el viejo dicho: Mas vale prevenir que curar.