Blogia
¡Aguante Villa del Parque!

El Gevepé se pone más lindo pero también hace macanas

El Gevepé (GEVP, Gimnasia y Esgrima de Villa del Parque, www.gevparque.org) es merecidamente un orgullo del barrio.

Desde su fundación el 18 de junio de 1922 recorrió una historia con luces y sombras pero sin duda enriqueció la vida de miles de parquenses y "foráneos" que pasaron por sus canchas, gimnasios y salones.

El club goza de un presente iluminado -aclaro que no conozco la situación interna, lo digo por lo que se ve a simple vista- con su sede rebosante de actividad sana, noble y bulliciosa.

Es fantástico oír los coros y los gritos de gol que sacuden con alegría muchas de las tranquilas noches de Villa del Parque.

En estos días la sede está recibiendo un tratamiento de belleza, que buena falta le hacía. Su fachada está siendo revestida parcialmente con cerámicas azules y pintada de celeste en una combinación muy apropiada.

Ahora la macana. Alguien allí -vaya a saber por qué cree que tiene atribuciones para ello-mandó a podar los árboles, como si pertenecieran al club y no a la ciudad.

Para colmo es evidente que el trabajo se lo encargaron a gente improvisada que simplemente metió serrucho buscando que quedara lo menos posible de los tres grandes ejemplares -no conozco de qué especie- a los que llevó decenas de años desarrolarse.

El resultado es que quedaron tres troncos pelados con muñones de ramas. Una mutilación a lo picapiedra.

Con sólo mirar cómo podan los laburantes especializados de la ciudad, los que saben, al menos habrían hecho menos daño. Sólo se cortan las ramas bajas y al ras, sin dejar muñones, y las que van para arriba no se tocan. 

Así que pronto tendremos en esa cuadra de Tinogasta una linda fachada pero con árboles mutilados, que posiblemente echen nuevos brotes en primavera, pero quedarán irreparablemente deformados, y todo afeado porque quedan a la vista los horribles cables de la televisión que sólo las grandes copas disimulan como se puede apreciar en las cuadras más lindas del barrio.

El largo frente del club de unos cien metros se reparte prácticamente por mitades entre la zona de las canchas de tenis y el edificio central. En la primera mitad, hay ocho árboles medianos o chicos y siete faltantes, y en dos de los canteros vacíos se implantaron arbustos, que está mal.

En el frente del edificio social, están estos tres grandes árboles ahora arruinados y faltan unos cuatro o cinco, pero los canteros han sido tapados, como para que no sean repuestos los faltantes. El club parece que ni se enteró de la reforestación que hubo en el barrio el año pasado. También faltan árboles frente al paredón que da sobre la calle Concordia.

Gevepé, yo te banco, pero esto es una gran macana.

 

 

0 comentarios